miércoles, febrero 16, 2005

Querido Groucho...

Casi todo el mundo ha leido la famosa carta que el increible Groucho, en un alarde de insolencia saturada de humor mordaz, escribe como réplica a los Hermanos Warner, Harry y Jack, ante la amenaza de estos últimos de demandar a los Marx.
¿Motivo?...los Marx están de rodaje de "Una noche en Casablanca", y los Warner tienen el copyrigth de "Casablanca".
Si los Warner no conocían a Groucho, esta fue la excusa perfecta para que Groucho se diera a conocer...y vaya si lo hizo.

Despues de esa primera carta, los Warner, seguramente con un principio de embolia, le pidieron a Groucho que les narrara "de que iba la película", con lo que el Maestro les respondió:


"Queridos Warners: No puedo deciros gran cosa del argumento.

Yo caracterizo a un ministro del Señor que predica a los nativos y, por añadidura, vende abrelatas y chaquetones de marinero a los salvajes de la Costa de Oro africana.
Cuando encuentro a Chico, éste trabaja en un garito, vendiendo esponjas a los beodos que no pueden llevarse todo el alcohol. Harpo es un pilluelo árabe que vive en una pequeña urna griega en las afueras de la ciudad.
Al empezar la película, Porridge, una muchacha nativa de labios sensuales, está afilando unas flechas para ir a cazar. Paul Hangover, nuestro héroe, está encendiendo continuamente dos cigarrillos a la vez. Por lo visto no se ha enterado de la escasez de tabaco.
Hay muchas escenas espectaculares y de pasiones brutales, y color, un botones abisinio dirige Riot. Riot, por si no habéis estado nunca allí, es un pequeño club nocturno en las afueras de la ciudad. Podría contaros muchas más cosas, pero no quiero que perdáis interés por la película. Todo ha recibido la aprobación de la oficina de censura, de la revista del ama de casa y de los veteranos de Africa, y, si el momento es propicio, esta película puede ser la chispa que inicie un nuevo desastre mundial.

Cordialmente, Groucho Marx."


Los Warner parece ser que tuvieron la embolia que se habían ganado por provocar a Groucho.
Estos, según se dice, tenían pasión por las relaciones epistolares, hasta el punto de que Harry intentó meter a Jack en un sobre y mandarlo a Inglaterra, sin siquiera sellarlo correctamente (por supuesto este fue devuelto con portes al remitente, lo cual causó a Harry su más profunda depresión, desde que intentaron matasellar sin exito, a Karl, su jardinero).

Ni cortos ni perezosos volvieron a insistir, nada mas salir del hospital; Groucho, les aclaró definitivamente el tema:

"Queridos Hermanos:
Desde que os escribí, lamento deciros que se han producido ciertos cambios en el argumento de nuestra película UNA NOCHE EN CASABLANCA.
En la nueva versión caracterizo a Bordello, el enamorado de Humprey Bogart.
Harpo y Chico son dos vendedores ambulantes de alfombras, deseosos de abandonar su mercancía y de ingresar en un monasterio para celebrar una juerga. Esto constituye una broma estupenda, porque en ese lugar llevan quince años sin celebrar juergas.
Frente al monasterio, junto al mar, existe un hotel lleno de atractivas damitas, la mayoría de las cuales nos han sido prohibidas por la oficina de censura.
En el quinto rollo, Gladstone pronuncia un discurso que llena de entusiasmo a la cámara de los comunes, y el Rey pide inmediatamente su dimisión.
Harpo se casa con un detective del hotel; Chico posee una granja de avestruces.
La chica de Humprey Bogart, Bordello, pasa sus últimos años en casa de la Bacall.
Como podréis ver, es un argumento algo chapucero.
Lo único que puede salvarnos de la extinción es que continúe la escasez de películas.

Cariñosamente, Groucho Marx."

De como reaccionaron los Warner, solo puede darnos cuenta su ama de llaves, Ingrid, presente en el momento de la lectura de la última carta:

"[...]Cuando Harry leyó la última frase, Jack se había fumado su habano, solo despues comprendimos que no lo había encendido, y que al parecer no era una broma. Los señores eran muy bromistas.
Harry, por su parte, se quedó de pie, con el monóculo a modo de chistera, dubitativo...cuando le fui a preguntar si se encontraba bién, me miró y me dijo que a partir de entonces tan solo quería que le lavase sus calcetines escoceses..."y ninguno más...¡perra!", esto lo dijo de tal forma que tuve pesadillas durante tres inviernos"

De la obra "Los Warner: Esos idiotas con suerte"
Ingrid Feldman

Los Marx se salieron con la suya.

2 comentarios:

Isthar dijo...

XDDDDDDDDDDDDDDDD

Sin duda alguna los Hermanos Marx eran y seran para siempre grandes genios como ha habido pocos


¡¡Viva Groucho!!

Serafín dijo...

Estremecedor!
¿de verdad la llamó perra?
¡Habrase visto!